jueves, 9 de julio de 2020

La perfección marfileña - Cardo salvaje


La perfección marfileña
Cardo salvaje - Dipsacus fullonum

Su cuerpo como claro marfil cubierto de zafiros dice el Cantar de los Cantares de la piel de la Amada cuando el Esposo la contempla. Este cardo salvaje, Dipsacus fullonum es llamado también en algunas zonas baño de Venus o Afrodita agachada. Ve ahora y busca esas viejas estatuas para comprobar su forma de óvalo, su color; el mismo de esta planta cuando ya ha sido atravesada por el verano. Así que alguien, hace más de 2.000 años se detuvo maravillado ante este cardo salvaje y pensó en su amada; aquella cuya piel irradiaba, como una diosa antigua, esta exacta perfección marfileña.


La salvaje belleza alada - Maribel Orgaz
Cien momentos en la Naturaleza - Edita, ANAPRI-Leerenmadrid



martes, 7 de julio de 2020

Un paisaje transmite espiritualmente igual que un rostro - Santiago Ydáñez, pintor


"Mi infancia fue bastante agreste", cuenta el pintor Santiago Ydáñez que nació en un pueblo de apenas dos mil habitantes de Jaén en la Sierra de Segura, llamado Puente de Génave. La belleza desgarradora de la obra de Ydáñez, incluye por igual rostros, animales y paisajes: "Desde que leí Frankenstein de Mary Shelley también pinto montañas nevadas".

Sus primeros dibujos fueron pájaros migratorios, aunque sin más afán que garabatearlos. Creció en una región en la que la caza y la taxidermia formaban parte de su vida cotidiana, al igual que la iglesia y su imaginería religiosa. Coleccionaba minerales y fósiles y quizá hubiera podido ser geólogo o paleontólogo pero un profesor elogió sus dibujos y eso le hizo elegir Bellas Artes.

Sus perros ladrando, decía un crítico, se salen del cuadro y ese enorme lienzo de un mosquito inofensivo se transforma en un animal peligroso: "el formato grande atrapa el campo visual. Es cierto que una obra pequeña puede ser monumental, pero a mí me cuesta lo pequeño".

Ydáñez ha contado que en casa siempre había pájaros porque su madre criaba canarios hasta el punto de tener una habitación para ellos.

No humaniza a los animales, elogian los expertos, y están retratados con dignidad. Sus registros como artista varían desde lo brutal y estridente a lo barroco y lo lírico, lo sereno y lo sensual.

"Cada pieza tiene un fondo de verdad y pasión", ha respondido él. "De lo que se trata es de ir hacia la luz con el trabajo". 

Hace un par de años, el Museo Lázaro Galdiano encargó a Ydáñez una intervención en su colección. De entre todos los paisajes y piezas que el pintor releyó para el público, destacó la realizada en la llamada urna de un ruiseñor. Una obra en mármol de época romana, cuya tapa  pertenece al Museo del Prado, y que exhibe un poema en latín que da cuenta de una mujer apenada por la muerte de su pajarillo. Dos investigadores han analizado la autenticidad del uso, los sucesivos dueños y hasta la transcripción del poema en una extenso artículo.

Las cenizas del ruiseñor , que así se tituló la exposición, renacen en un canario casi blanco; añade figuras de animales y paisajes a cuberterías, estuches y otros objetos propiedad del Museo y sirvió una vez más para recordarnos que es posible trazar un puente natural entre la cultura, el arte y los animales. 



sábado, 4 de julio de 2020

Conocedores de la felicidad - Rosa mosqueta


Conocedores de la felicidad
Rosa mosqueta. Escaramujo- Rosa eglantaria

Sin penitencias ni pecado, ni Infierno, Purgatorio o Limbo. Directa al Cielo. Sin dudarlo. Y por el camino, inspirar belleza. Así debería ser para nosotros la vida, erguidos de orgullo desde nuestro primer brote. Airosos y alegres, viviendo entre las nubes, conocedores de la felicidad como esta rosa silvestre mientras a nuestro alrededor, los campos resplandecen.



La salvaje belleza alada - Maribel Orgaz
Cien momentos en la Naturaleza - Edita, ANAPRI-Leerenmadrid

jueves, 2 de julio de 2020

En mi corazón, soy un chico de campo - Todo hecho desde la Naturaleza, George Stubbs

En 1977 se hizo una gran exposición de  en la Royal Academy of Arts de un pintor muy apreciado por el público inglés, George Stubbs (1724-1806).

Stubbs, hijo de un curtidor, comenzó haciendo grabados y confirmó su dedicación a la pintura tras un gran encargo de una serie de cuadros de caballos por parte del Duque de Richmond. Stubbs tenía entonces 35 años y ya había viajado a Italia, un hecho que cambió su vida. Este gran viaje cuyo objetivo era contemplar el arte italiano, le había reafirmado, sin embargo, en su idea de que la Naturaleza es más grande que el Arte y en lo que serían los grandes ejes de toda sus obra posterior:  "el aprecio intenso de lo rural, la huida de las ciudades, la nostalgia de una Naturaleza salvaje cada vez más domesticada y el deleite  (y no el miedo) ante lo natural".

En los comentarios que los visitantes dejaron a propósito de los cuadros de la muestra de 1977, la Royal Academy tuvo el cuidado de archivar la carta de un niño, Daniel Bennet.

Este material fue usado por el comisario de exposiciones y ensayista, Martin Myrone en un manual divulgativo sobre Stubbs, en el que reproduce literalmente el texto:
"Cuando miro fuera desde mi ventana veo aburridos coches y escucho música pop horrible desde las casas de Addington. Soy un chico de ciudad porque eso es lo que conozco. Veo casas como muros enfrente de la carretera pero cuando miro esta pintura estoy seguro de que en mi corazón soy un chico de campo. Creo que George Sutbbs era un chico de campo en su corazón y también un famoso pintor. Le gustaba pintar árboles y campos y animales y a la gente en las granjas y los campos. Hay un sentimiento de alegría y felicidad. Cuando crezca me gustaría ser un artista con el mismo sentimiento. Sería feliz de vivir en el campo, compraría un spaniel y pintaría todas las flores y todos los árboles y montañas de mi corazón. ". Daniel Bennet, edad 7 y medio.
Myrone se extiende en alabar que sea un niño, de entre todos los visitantes, el que diga algo honesto, sencillo y muy personal sobre los cuadros.

En nuestros tiempos, en los que muchos niños apenas tienen acceso a la Naturaleza en su vida diaria, George Stubbs y otros grandes maestros son capaces de hacer sentir cientos de años después, otra vida en otro lugar: la del campo, los árboles y los animales. Nos impele a salir y conocerlo y disfrutarlo. El Arte procura una vía hacia el mundo exterior, a vivirlo y experimentarlo.

Quizá, desandando el camino con Stubbs, para salir al campo, primero podríamos visitar alguno de los grandes maestros que cuelgan de las paredes de nuestros museos: la flora minuciosa de Patinir en el Museo del Prado o los campos luminosos de Van Gogh en el Museo Thyssen. 



...para saber algo más.

George Stubbs, Martin Myrone. Editorial Tate
George Stubbs, de caballos y hombres - Masdearte


martes, 30 de junio de 2020

Un plumaje que anuncia la penumbra - Somormujo lavanco, Manzanares el Real (Madrid)


Un plumaje que anuncia la penumbra
Somormujo lavanco - Podiceps cristatus

En aquellos mapas de territorios imaginados, los hombres llenaban cada hueco de una criatura fantástica: sirenos en la Antártida, dragones en Oceanía, aves gigantes capaces de llevar en sus garras elefantes en Argentina. Pero ¿acaso imaginaron a un ave que en el comienzo del invierno se plateara de gracia? Que su manto de plumas fuera capaz de anunciar la estación de la penumbra. Que en las aguas tranquilas se sumergiera a pulmón más que ninguna otra. Que desde marzo, danzara absorto en amorosa compañía durante días y días. Esos cartógrafos afamados no pudieron imaginar que estas aves enamoradas danzaran de amor en el mismo agua.





La salvaje belleza alada - Maribel Orgaz
Cien momentos en la Naturaleza - Edita, ANAPRI-Leerenmadrid






domingo, 28 de junio de 2020

Buenos tiempos para las malas hierbas - Un Real Jardín Botánico insólito

El Real Jardín Botánico luce insólito en estos días. Los visitantes podrán ver una zona que aún no ha sido arreglada después del parón extremo que decretó el gobierno para atajar el contagio del virus Covid19.

Estos días en los que en tantas zonas se solicita a los ayuntamientos que no rapen, con la excusa del peligro de incendio, las margaritas, amapolas, malvas, dientes de león y decenas de hierbas que protegen la tierra del sol extremo y la sequedad del verano; encontrar este rincón selvático e incluso lleno de maleza es una sorpresa maravillosa.

En las otras zonas de este señorial jardín todo ha vuelto a la normalidad: los nenúfares florecen en el estanque, las dalias aguantan valientes el sol pero este lugar sigue a su aire, tupido, variado y dichoso.

Javier Grijalbo, experto en flora autóctona de Madrid, realizó un paseo en 2019, Buenos tiempos para las malas hierbas que los organizadores explicaban así: aprenderemos a interpretar la vida que resiste en los descampados.

Es estos días, es el momento de ir a contemplar con regocijo, toda esta vida que florece en nuestro descuido, vida de flora espontánea que no deseamos pero que resiste en este pequeño rincón del Real Jardín Botánico.

Real Jardín Botánico
Madrid, España
Consulten horarios y tarifas


domingo, 21 de junio de 2020

Los soñadores - Cinco microdocumentales sobre la grandeza de las acciones individuales


1) El Jardín del Desierto - Los Kunkel, España

"La gente espera que todo lo hagan las autoridades y si estamos esperando eso, no tendrá solución. Nosotros mismos tenemos que hacerlo", explicaba el explorador y botánico, Günther Kunkel. Él y su esposa, Marie-Anne hicieron posible un paraíso en la región árida más extensa del continente europeo, Almería. Antes habían vivido en Canarias, en donde fueron nombrados hijos adoptivos por su estudio inmenso de la flora de las islas.

LosKunkel - Documental

2)El Botánico - Raïmberdi - Tayikistán

"Cada planta acumula sustancia orgánica a su manera: algunas en las flores, otras en los frutos o en los tallos". Raïmberdi


3)Tontos y soñadores - Hugh Wilson - Nueva Zelanda

Sólo había que dejar crecer el tojo y después de él, volvieron los árboles. Durante más de 30 años, este botánico, calificado como tonto y loco, ha visto cómo el bosque recupera el lugar que siempre había ocupado.


4)Forest Man - Jadav Payeng - India

"Prefiero que me corten a mí que a los árboles"- Jadav Payeng


5)Cazando tormentas- Mike Olbinski - Estados Unidos

El trabajo de Olbinski, un cazador de tormentas, ha cambiado la forma de apreciarlas y ha permitido a muchas personas ver su enorme belleza.