Cada mes, el Real Jardín Botánico entrevista en su podcast a un visitante y en este mes de mayo, Jonathan Gil, conductor del programa, ha tenido la amabilidad de entrevistarme para que hablara sobre mi lugar favorito del jardín.
Mi sugerencia empezó por el día de visita, si es posible, en domingo, porque es cuando se corta al tráfico el Paseo de Recoletos, entre la Plaza de Carlos V y las Cibeles, y el jardín gana en silencio: se escucha mejor a los pájaros, las ranas si es la estación, y el sonido del viento y las corrientes de aire en la vegetación.
Y mi lugar especial es la estufa de las Palmas, la estufa fría.
Es que es muy romántico me dicen, pues sí, es muy romántico y tiene un olor y un frescor únicos por la vegetación que tapiza las paredes hasta el techo.
Y que a un urbanita que vive entre asfalto y cemento le cautivará.
Sólo en mis visitas al Hayedo de Montejo en otoño y en invierno he sentido ese aliento vegetal flotando casi fosforescente alrededor.
Al final, y hay que agacharse al recorrer los dos pasillos para rozar lo menos posible palmeras y helechos, se encuentra un diminuto estanque oscuro y fresco, de forma semicircular como el ábside de una iglesia.
La estufa parece entonces un lugar mágico, en esa quietud y temperatura, con el sonido del agua y la luz tamizada por el cristal.
El podcast está realizado por Jonathan Gil y coordinado por Jesús García, jefe de comunicación del Real Jardín Botánico. Puedes escucharlo aquí.
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