miércoles, 22 de julio de 2026

La belleza de la Naturaleza según Vladimir Soloviov por Miriam Fernández Calzada - La Naturaleza como templo por R.W. Emerson

 



Maribel Orgaz @curionatural
En lengua española tenemos la fortuna de leer, directamente traducidos de su lengua original, un interesante conjunto de escritos acerca de la belleza y la Naturaleza del gran pensador ruso Vladimir Soliviov Владимир Соловьев incluidos en el volumen La transfiguración de la belleza publicados por la editorial Sígueme.

Esta cuidada edición de Vladimir Soloviov (1863-1900) ha sido realizada por Miriam Fernández Calzada, profesora de filosofía en la Universidad de Valladolid, y probablamente la mayor experta en lengua española en su pensamiento. Fernández Calzada es autora de la tesis doctoral Vladímir Soloviev y la filosofía del Siglo de Plata. Lo estético como factor religioso-transfigurativo

"Sobre la estética nunca concluyó su obra", explica Fernández Calzada, debido a su muerte prematura a los 47 años. 

Sin embargo, y a pesar de no formar un corpus, los textos aquí reunidos son interesantes para quienes buscan, a través de las construcciones teóricas de diferentes pensadores nuevas formas de establecer una relación más justa con las otras especies.  

"La belleza del mundo es valiosa en sí mismo", según Vladimir Soloviov y en esta idea hay una conexión con el pensamiento de la filósofa española Marta Tafalla, "porque no depende de la utilidad para el ser humano."

Aunque, a diferencia de la profesora Tafalla, Vladimir Soloviov, hijo de un sacerdote, y creyente, conecta esta belleza "encarnación de la verdad y el bien", a un significado mayor "la prueba de que el mundo físico no está abandonado al caos sino que aspira a una armonía divina".



Este nexo con la divinidad le sitúa junto a los trascendentalistas norteamericanos encabezados por Ralph Waldo Emerson (1802-1882) para quienes la Naturaleza era la manifestación directa de Dios y el mejor templo para sentir su presencia. 

Si Vladimir Soloviov escribe en este ensayo "el espíritu divino iluminando la materia física, anticipa la transfiguración final de todo el cosmos, la omniunidad" (...) su belleza es la encarnación de una idea, de la materia portadora de luz y del sentido universal que se despliega en toda su plenitud".

Ralph Waldo Emerson, por su parte, en su ensayo Naturaleza (1836) defendía que un paisaje es la manifestación del espíritu y que el ser humano se funde en la divinidad a través de su contemplación.



"La belleza es el fin al que aspira y tiende el universo. No se trata, por tanto, de un mero objeto de contemplación, sino de una fuerza creadora y vital, capaz de actuar sobre el mundo y transformarlo", Vladimir Soloviov.

"Vemos el mundo por partes, como el sol, la luna, el animal, el árbol; pero el todo, del cual estos son las partes brillantes, es el alma. Esa gran naturaleza [...] esa unidad, dentro de la cual la existencia particular de cada hombre está contenida y hecha una con todas las demás", R.W. Emerson


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Ecoanimal, Marta Tafalla y la estética de la naturaleza 


lunes, 13 de julio de 2026

Comer dragones - Los animales en la novela Las hogueras de Concha Alós. Premio Planeta 1964


Isla famosa,
aquí estoy despedazado.
Ruge el cielo: las nubes se aglomeran.
José Martí


Maribel Orgaz @curionatural
La recuperación de la obra de la novelista y guionista Concha Alós es muy reciente. Dos veces ganadora del Premio Planeta, algo que sólo se ha dado una vez en la historia de este premio, del que hay que destacar que es el mejor dotado en lengua española y uno de los mejores dotados del mundo.

Del tremendismo, fatalismo y etc. de su obra pueden encontrarse muchas referencias en internet y de que Las hogueras (Premio Planeta 1964) tuvo más de treinta ediciones en veinte años y que fue llevada a la pantalla por Pilar Miró puede leerse aquí. 

Sin embargo, esta novela tiene un interés insospechado y es la importancia de los animales que van y vienen en la narración. Ya sea de manera individual o en grupo. Y cómo el comportamiento hacia ellos acentúa la oscuridad de la narración.  

Las hogueras está ambientada en Son Baulo (Mallorca) en donde un hombre rico convive desde hace diez años con una mujer muy bella a la que rescató, por así decir, de ser explotada por un buscavidas parisino.

Mientras él, un holgazán pusilánime, pesca y lee; ella se aburre. 

Gatos, peces, perros y hasta dragones, como llaman los lugareños a las lagartijas, viven su destino junto a estos hombres y mujeres. 

Y Concha Alós dedica un espacio considerable para la extensión de esta novela, a su suerte. 

Pero con una diferencia, la mirada cruel sobre los protagonistas humanos se transforma en una piedad feroz por el destino de los perros de Son Baulo a los que, declarada una epidemia de rabia, exterminaron sus propios amos a quienes servían con lealtad: "algunos les pegaban un tiro; otros, los más, los colgaban o los tiraban dentro de una poza con un canto al cuello". 

Por los peces que el rico Archibald captura sin otro motivo que sentirse poderoso y al que por un instante hace ser consciente de su iniquidad "sintió una compasión obsesionante y desgarradora al sacarlos del agua con el volantín" (...) estaban vivos, más vivos si cabe que dentro del agua (...) Luchando contra algo que no entendían, marcando con la boca una O anhelante. Tal vez suplicando desde el fondo de cada una de sus células al ser que los precipitaba a la muerte. No queriendo morir".

Esos mismos peces que son echados a los gatos al volver a casa y que cuando un día parecen desmejorados, la criada cubre de ignorancia al señalar que los más lustrosos están así porque sólo comen dragones "se envician, luego no quieren otra cosa y los dragones los dejan secos, encanijados". 

Aún está por escribir una biografía de Concha Alós para saber si esta presencia en su obra de ficción era reflejo de algún rasgo de su propia vida. Si era amante de los animales, si fue socia de alguna sociedad protectora de animales y plantas o cultivó un jardín. 


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miércoles, 8 de julio de 2026

Nada se ha perdido. Rosa de Siria - Hibiscus Syriacus - La Cabrera, Malasaña, Colmenar Viejo. Madrid

 


Mi corazón era una flor,
de espuma;
un pétalo de nieve.
Alfonsina Storni



Maribel Orgaz @curionatural
Estos días florece en Madrid la Rosa de Siria Hibiscus syriacus. La he visto en el barrio de Malasaña, en el pueblecito serrano de La Cabrera y la saludo cada día en mi camino a recoger el periódico que es donde he tomado esta fotografía. 

Que se llame rosa de Siria o incluso de Saron nadie acierta a explicarlo porque es originaria de la India según aseveran los coreanos.

Que quizá sean quienes más la aman. En su cultura, se llama mugunghwa o flor eterna que nunca se marchita. La etimología de la palabra (무궁), explican, se refiere a la eternidad.

En su moneda, en sus pasaportes, en la más alta distinción que otorga este país, la Rosa de Siria es el emblema elegido y los coreanos afirman que los antiguos chinos se referían a Corea como la tierra de los hombres sabios donde florecen las flores mugunghwa. Por si no fuera suficiente, el 8 de agosto celebran el Día de Mugunghwa.

A esta planta le gusta el calor, no le importa la contaminación de las ciudades, no necesita mucho riego, sus flores viven uno o dos días e inmediatamente cada tarde, casi en la noche, florecen capullos nuevos. 

Y yo, cada mañana, contemplo las flores caídas ya marchitas mientras resplandecen otras blancas como la espuma en el azul del cielo. Nada se ha perdido, afirma con deleite este arbolito.    


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Como un don del mundo - Hibiscus en el Paseo marítimo de Málaga











martes, 16 de junio de 2026

El periodismo medioambiental y la literatura de naturaleza cambian la percepción social de un paisaje - Maribel Orgaz. Congreso LIFE Connect Ricotí. Facultad de Ciencias · Universidad Autónoma de Madrid

 



"El periodismo medioambiental y la literatura de naturaleza construyen nuevas narrativas que pueden cambiar la percepción social de un paisaje, ponerlo en valor y ayudar a su protección".

De esto hablé en el congreso  Life Connect Ricotí en la Universidad Autónoma de Madrid al que fui invitada a participar como periodista medioambiental. 

En nuestro imaginario común, y especialmente en los habitantes de las ciudades, el ideal paisajístico es que un lugar esté arbolado.

Sin embargo, en la Naturaleza los denominados ecosistemas abiertos, como es el caso de los páramos son espacios llenos de vida, de una fascinante belleza y apreciados por quienes los habitan. 

Los datos científicos sobre biodiversidad, el conocimiento científico de estos ecosistemas necesitan ser entendidos por el público para cambiar su percepción sobre estos espacios. El periodismo medioambiental y la literatura de naturaleza son capaces de traducir a la vida, la frialdad científica. 

En la mesa redonda participé junto a Ossian de Leyva de la Asociación Microrriza y Jaime Braschi de la Asociación ARBA cuyas intervenciones se refirieron a los interrogantes que plantea la restauración. Cuáles han de ser los lugares prioritarios de actuación, cuál ha de ser la estrategia a largo plazo para lograr una intervención que cumpla el objetivo de un ecosistema sano.  

"Tras cinco años de trabajo en campo, el proyecto LIFE Connect Ricotí celebró su congreso final los días 1 y 2 de julio de 2026 en la Universidad Autónoma de Madrid. Bajo el título «Conservación, restauración y gestión de ecosistemas abiertos: del hábitat a las especies», el encuentro nace como un espacio de debate y puesta en común de resultados en torno a uno de los grandes retos de la biodiversidad ibérica: la conservación de los ecosistemas abiertos".





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Con APIA visitamos los páramos segovianos de la alondra ricotí

lunes, 8 de junio de 2026

Hermosos cantos de variados contrastes - Narcisos, jaras, rosas, lirios y ahora gladiolos- Gladiolus communis - Manzanares el Real. Madrid

 


Se te abre en rosa
todo el alma rosada.
Dulce María Loynaz

Maribel Orgaz @curionatural
En junio, brotan los gladiolos, Gladiolus communis, en mi camino. Antes hubo narcisos y lirios y rosas y blancas jaras. Tantos cantos de tantos contrastes.  

El año pasado anoté el día 10 cuando vi gladiolos por primera vez. En esta ocasión, ha sido un poco antes, el 4 de junio, dichas esperadas que han acudido antes a mi alegría. 

Apenas tres plantas en el mismo lugar, fresco, amado de altas hierbas, por el que transcurre un regato de abril a mayo. Del que también gustan los lirios. 

De mi camino he escrito incluso un libro y sigo paseándolo con el corazón siempre en fiesta. ¿Habrán conseguido los somormujos anidar a pesar de la altura del agua? ¿Es aquello una garza? Mis tres ruiseñores, mi picapinos. El castillo dorado cada atardecer. Las montañas, las hormigas atareadas con sus espigas. 


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La perfección marfileña - Cardo salvaje










martes, 2 de junio de 2026

Estas especies de seres - Peonía. Paeonia broteri - Embalse de Pedrezuela - Guadalix de la Sierra

 

Fotografía Anapri

¿Quién te manda?
Si relámpago fuiste en algún sueño.
Rafael Alberti 


Maribel Orgaz @curionatural
La fotografía es del 17 de abril, la tenía descargada por ahí pero no olvidada. Es imposible olvidar a esta criatura. Si alguna vez has paseado las orillas del embalse de Pedrezuela, en Guadalix de la Sierra y has visto alguna peonía como ella, y a otras como ella, por que nunca crecen solas. 

Si las has visto entre los árboles, estaba diciendo, entre el verdor, buscando con su tallo esbelto la luz.  

Para qué, te preguntarás, mientras la contemplas hechizado, crear algo así, para qué rodearla de silencio. Para qué si no fuera para darnos felicidad y alegría en este lugar convertido en el jardín del mundo.

Quizá, para que perdamos la cuenta de la oscuridad y hacernos creer que en ese destello no hay tiempo, es, al fin, eternidad.



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Una peonía canta en la noche - Carmen Varela. Casa Consistorial, San Fernando de Henares (Madrid)



























miércoles, 27 de mayo de 2026

Mi rincón favorito del Real Jardín Botánico - Invitada del mes - Podcast del Real Jardín Botánico

 

Cada mes, el Real Jardín Botánico entrevista en su podcast a un visitante y en este mes de mayo, Jonathan Gil, conductor del programa, ha tenido la amabilidad de entrevistarme para que hablara sobre mi lugar favorito del jardín.

Mi sugerencia empezó por el día de visita, si es posible, en domingo, porque es cuando se corta al tráfico el Paseo de Recoletos, entre la Plaza de Carlos V y las Cibeles, y el jardín gana en silencio: se escucha mejor a los pájaros, las ranas si es la estación, y el sonido del viento y las corrientes de aire en la vegetación.

Y mi lugar especial es la estufa de las Palmas, la estufa fría

Es que es muy romántico me dicen, pues sí, es muy romántico y tiene un olor y un frescor únicos por la vegetación que tapiza las paredes hasta el techo.

 Y que a un urbanita que vive entre asfalto y cemento le cautivará. 



Sólo en mis visitas al Hayedo de Montejo en otoño y en invierno he sentido ese aliento vegetal flotando casi fosforescente alrededor.

Al final, y hay que agacharse al recorrer los dos pasillos para rozar lo menos posible palmeras y helechos, se encuentra un diminuto estanque oscuro y fresco, de forma semicircular como el ábside de una iglesia. 

La estufa parece entonces un lugar mágico, en esa quietud y temperatura, con el sonido del agua y la luz tamizada por el cristal. 

El podcast está realizado por Jonathan Gil y coordinado por Jesús García, jefe de comunicación del Real Jardín Botánico. Puedes escucharlo aquí.








sábado, 23 de mayo de 2026

La verdadera inteligencia se revela en la capacidad de escuchar, aprender y admirar - Ecoanimal, Marta Tafalla y la estética de la naturaleza - Editorial Plaza y Valdés

 


Maribel Orgaz @curionatural
La estética de la naturaleza, explica la filósofa y docente en la Universidad de Barcelona, Marta Tafalla en su libro Ecoanimal (Editorial Plaza y Valdés), no se desarrolló desde la Ilustración. 

El punto crucial fue Hegel para quien la estética sólo debía referirse al arte. Deleitarnos en la apariencia de las cosas no se refería a bosques y ríos, debía ceñirse a lo creado por el hombre.

El establishment universitario había impuesto, una vez más, un camino al pensamiento.

"La excepción", continúa la profesora Tafalla, fueron Nietzsche y Schopenhauer "pero trabajaban fuera de la universidad y no fueron reconocidos".

Sin un discurso filosófico sobre las experiencias estéticas, "que las analizara y las diera entidad teórica", pajareros, senderistas, naturalistas, buceadores, jardineros escribieron y reflexionaron sobre sus vivencias, elaboraron sus propios discursos.

El silencio de la filosofía académica, en palabras de la pensadora, que es también otra cara del dominio, tuvo como consecuencia que era fácil "dañar aquello que no se conoce, no se valora ni se disfruta".

Aunque marginal, el camino abierto por Nietzsche y Schopenhauer, fue retomado con por Theodor W. Adorno para continuar la construcción de una estética de la naturaleza, de la belleza natural. 

En España, Marta Tafalla es una voz pionera en esta reivindicación de una estética de la naturaleza que ella define como

 "la contemplación desinteresada, que no satisface nuestras necesidades biológicas, que es un fin en sí mismo".

Una contemplación serena que acalla nuestras prisas y preocupaciones e implica, detalla en Ecoanimal, dirigirnos a bosques y ríos y a los animales que los habitan, para contemplarlos sin interferir ni instrumentalizar. 

En ese encuentro superamos la soledad y la "racionalidad (....) y no acallamos su voz con nuestra voz". 

A esta apreciación estética de la vida que nos rodea, el filósofo Allen Carlson, recoge Marta Tafalla, añade que debería basarse en el conocimiento que proporcionan las ciencias naturales.

Al apreciar una obra de arte, apreciamos lo que somos y reforzamos los lazos entre nosotros, "celebramos nuestra humanidad" pero si apreciamos la naturaleza "somos uno más".

La apreciación estética de la naturaleza, concluye Marta Tafalla, "se basa en admirar aquello que no somos ni podemos crear y la profundidad de esta experiencia está relacionada con la capacidad de asumir la propia finitud, silenciar el yo y abrirse a apreciar lo diferente". 


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La fantasía de los viajeros y la historia de los animales - Ángel Cabrera en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid

















viernes, 15 de mayo de 2026

El dios de la tormenta y las desgracias soñadas - Soy Asurbanipal. Exposición CaixaForum. Madrid

 


Que ante ti el sendero sea llano,
que el camino se abra para que puedas pasar
y que la montaña se abra, también, a tu paso.
Poema de Gilgamesh 

Maribel Orgaz - @curionatural
Los dioses, afirma una cartela, enviaban señales a través de los sueños y debido a que podían traer malas noticias, las tablillas detallan rituales para alejar las desgracias soñadas.

Por su parte, los médicos realizaban rituales y conjuros para proteger a sus pacientes de los demonios, los espíritus y las fuerzas malignas.

Arsubanipal, rey asirio, que se enorgullecía de saber leer y escribir, de conversar con eruditos y resolver problemas matemáticos complejos, protagoniza una gran exposición en CaixaForum Madrid (hasta el 4 de octubre).

Las estelas narran guerras despiadadas, cacerías de leones, jardines en los que cuelgan las cabezas cortadas de los enemigos mientras el monarca se deleita con su esposa y son atendidos por músicos y sirvientes.

Las tablillas detallan hechizos y rituales y señales fatídicas en el cielo y en las casas, en los campos y en los comportamientos de los animales.

Arsubanipal "consultaba los augurios antes de tomar una decisión importante" pero si no eran favorables se recurría a ritos especiales para contrarrestarlos. 

En 2025 se descifró una tablilla sumeria del 2.400 a. de C. que narraba un mito, el dios de la tormenta Iskur había sido atrapado en el inframundo y los ríos dejaron de fluir, los animales no encontraban alimento y los niños morían al poco de nacer. 

Un zorro es el encargado de rescatarle, un humilde animal viajó, según los sumerios, al averno para traer de vuelta al gran señor de los rayos y el viento. 


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Tierras olorosas - Búcaros. Valor del agua y exaltación de los sentidos en los siglos XVII y XVIII - Museo de América. Madrid, España


miércoles, 6 de mayo de 2026

Jardineros generosos - Calas - Avenida de Machupichu. Canillas, Madrid - Zantedeschia aethiopica

 


La luz del corazón
llevo por guía.
Luis Rosales

Maribel Orgaz - @curionatural
Una vez al mes, acudo a un encuentro de lectores en uno de los barrios más poblados de Madrid, Canillas, de unos cincuenta mil habitantes. Canillas era antes de ser devorado por la ciudad, un pueblo y cuando en 1950 fue absorbido se edificó aprovechando cada metro cuadrado. 

Para mí, acostumbrada a tender la vista, apenas salgo de mi casa, a través de las dehesas hasta la sierra de Guadarrama, caminar por sus calles abrumadas se convierte en una búsqueda, en cada rincón, de cualquier brizna de belleza. 

Al salir del Metro, elijo la distancia más larga por la calle más sinuosa, la Avenida de Machupichu admirando cómo los canillenses en sus diminutos arriates y el ayuntamiento en las zonas comunes han hecho crecer en cada desnivel, en cada recodo, plantas y flores. 

Lectores de diferentes procedencias nos reuniremos esa tarde de abril para hablar de hombres y mujeres que escribieron obras de literatura excepcionales, esas que brillan por siempre en el corazón de quien las lee. 

Mientras camino sonrío ante las rosas y los geranios y distingo algunas petunias y azulados pensamientos cuando uno de los portales me sorprende porque han adornado su entrada, que es un poco más grande, con un parterre de lirios de agua, calas Zantedeschia aethiopica de dulce perfume que refulgen tan blancas sobre el verde oscuro de hiedras y rastreras.

En 1925, Mijaíl Bulgákov, el escritor de este mes, escribió Corazón de perro, en el que un sufrido animal callejero deambulaba en la nieve del invierno moscovita buscando algo de comida mientras se repetía: "mi alma aún no se ha rendido. Mi alma no se doblega fácilmente".  

En esta avenida y en todo el barrio, los edificios más viejos se mezclan con los nuevos, unos ocultan el sol a los otros, enormes bloques que se edificaron inmisericordes sin tener en cuenta ni clima, ni orografía.

Damnificados de la avaricia, estos vecinos como jardineros generosos embellecen cada pequeño hueco en el asfalto, cada trocito de tierra baldía, con esta pasajera luz que no sucumbe a esas inmensas torres de desdicha. 


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Poblado de montes y frutales, de aguas claras y sutiles - Don Blas y Miraflores de la Sierra - Federico Olóriz y Santiago Ramón y Cajal - Madrid









jueves, 23 de abril de 2026

Un corazón que aún palpita - El olmo de Nuevo Baztán. Madrid

 


Árbol, que con tu sombra
velaste  los amores.
José Mª Heredia


Maribel Orgaz - @curionatural
Este árbol de la fotografía es un olmo ulmus y es singular en la Comunidad de Madrid porque tiene más de doscientos años y casi veinte metros de altura. La olma, como la conocen los lugareños, es un ejemplar emblemático porque sólo ella ha sobrevivido a la plaga de grafiosis que asoló esta zona y por si no fuera suficiente "goza de excelente salud", dicen los expertos.

Se encuentra en Nuevo Baztán y se plantó en hilera con otros muchos igual que él para adornar el camino principal  y convertirlo en un majestuoso paseo entre grandes copas que desembocaran en un palacio y en un templo. Que el horizonte enramado se abriera a la prosperidad que un hombre quiso para este lugar, que las sombras de sus hojas se despejaran ante la clara piedra berroqueña de la iglesia de San Francisco Javier. 

Juan de Goyeneche, ilustrado, que abrió fábricas de paños e incluso de agua de Hungría en estas tierras y que miraría complacido a este gigante. Una excepción y al igual que él, una rareza.


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El agua, el pez, el árbol, las nubes - Lee Friedlander - Fundación Mapfre


 






viernes, 10 de abril de 2026

La fantasía de los viajeros y la historia de los animales - Ángel Cabrera en el Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid

 


Salir 
aligerar los ríos y los soles, 
salir, salir al aire libre, al aire.
Blas de Otero

Maribel Orgaz - @curionatural
"Todavía es incalculable", reflexiona en el prólogo Mamíferos marinos (Espasa Calpe, 1969) el naturalista Ángel Cabrera, "el número de gentes que nunca han visto el mar (...) ni a los seres marinos, de tal forma que lo que de ellos sabe el vulgo es, todo lo más, lo que cuentan las novelas de aventuras, casi invariablemente escritas por autores que en este asunto no están mucho mejor documentados que cualquiera de sus lectores".

Así que, escribió este libro para "ilustrar a la juventud sobre este asunto (...) precaviéndola contra las leyendas con que la fantasía de los viajeros adornó la historia de estos animales".

La vida y la inmensa labor de Ángel Cabrera, el mejor mastozoólogo del siglo XX por sus habilidades como investigador, ilustrador y divulgador, se exhibe estos días en una gran exposición en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, El naturalista infinito.

Para los aficionados a la historia natural, como es mi caso, la muestra es asombrosa por el cariño con el que se han redactado las cartelas, la admiración por la figura de Ángel Cabrera y el minucioso detalle de su gran producción. Una labor de toda una vida, infatigable, gigantesca.

"Describió más de 200 taxones (géneros, especies y subespecies) y fue pionero en revindicar la conservación de la biodiversidad y el medio ambiente. Publicó 27 libros y más de 220 artículos científicos, enfocándose tanto en mamíferos actuales como fósiles, con especial énfasis en la fauna de España, Marruecos y Argentina".

El reconocimiento incluye, además de su rigor científico, su capacidad como ilustrador "lo que dotó a sus publicaciones de gran calidad gráfica".

Era hijo de un obispo protestante, estudió Filosofía y Letras que, en realidad, no debía interesarle porque a los 17 años ya era miembro Real Sociedad Española de Historia Natural y poco después, publicó su primer trabajo sobre un chimpancé.

Sus libros divulgativos, como éste, Mamíferos marinos, son una lectura amena y repleta de curiosidades, referencias a su época y a leyendas y mitologías. 

"La mayoría de mis lectores", afirma, "como pertenecientes a una época en que la luz eléctrica alumbra hasta plaza de la última aldea, difícilmente pueden imaginar lo que representaba una bujía en los tiempos en que nuestros padres eran jóvenes (...) entonces aun los teatros y los salones de los palacios reales tenían que ser iluminados con velas (...) las mejores velas se hacían de esperma, un lujo que solamente los ricos podían permitirse".

A continuación, explica de dónde procede esta iluminación lujosa, de los cachalotes, y da comienzo una cautivadora descripción de este criatura marina:

"muchos miles de años antes de que hubiera hombres en la tierra..."


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Lo que sobrevive a la vida - Bezoares



sábado, 4 de abril de 2026

De origen profundo y seguro - Bueyes y peces de colores - El Pilancón, Guadalix de la Sierra

 


Agua de sombra,
agua de pozo,
agua de sueño.
Octavio Paz 

Maribel Orgaz - @curionatural
El pueblo, explica la cartela, tenía varios manantiales de agua potable y diferente grado de pureza pero éste, el Pilancón, era extraordinario. Tan abundante que bastaba para regar gran parte de la vega alrededor. Tan profundo que una leyenda afirma que en una ocasión cayó dentro de él un carro con dos bueyes y desaparecieron. "Pero no somos pocos", continúa, "los que aún recuerdan los pececillos de colores que nadaban por sus aguas y que como niños nos sentábamos a ver en su grueso muro de piedra".

Junto a este manantial que se ofrece seguro durante todo el año, reposa el embalse de Pedrezuela y en lo alto, vigilante, la ermita de la Virgen de El Espinar. 

El camino que lleva hasta aquí parte del pueblo, Guadalix de la Sierra y se ha transformado en abril. Las margaritas crecen a refugio de los enebros y los endrinos ahora florecidos parecen nevados, las mariposas de la col revuelan entrelazadas a mi paso, las carpas saltan robustas entre los elegantes somormujos y los escandalosos ánades reales. Anas platyrhynchos

Al fondo, entre los arbustos, antes de llegar a las grandes encinas, canta un ruiseñor. Es 4 de abril y es el primero que escucho este año. 


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Desde el hielo y la nieve de los confines del mundo

martes, 24 de marzo de 2026

Mirar un tiempo - Alicia Castilla. Paisajes de Silencio, Mad is Mad Gallery. Madrid

 


Y al final, siempre la luz. 


El sábado me acerqué a ver la exposición de Alicia Castilla, Paisajes de Silencio en Mad is Mad Gallery, un lugar agradibilísimo en el que siempre hay amigos y clientes llegados de cualquier lugar del mundo, conversaciones interesantes.

Mad is Mad es la galería de Rafael Ruiz, compañero de APIA y acudí por las imágenes que se habían difundido de su nueva exposición. Al irme, otro visitante también le comentaba a Rafael que le habían fascinado esos paisajes y quería ver directamente los cuadros.

Alicia Castilla, su autora, es arquitecta y alumna de un profesor que como ella, cree en la abstracción como final de camino y en la atmósfera velazqueña antes que en la nitidez de las formas.

Sus paisajes de silencio son, más bien, espacios inmensos de tiempo reconocibles para quienes como yo, recorremos cada año algunos de los pueblos y tierras interiores de Castilla.

"Nieblas, introspección", escribe el cineasta Antonio Morales a propósito de esta exposición, imágenes que se disolverán entre otras imágenes.

Nuestras ciudades quedarán en pie mientras en los páramos y campos castellanos, los santos esculpidos en los templos aún batallan con dragones fabulosos y las almas dormidas esperan a ser elevadas. Los zarzales se apoderan de los huertos y los antiguos lavaderos manan sin que alguien les interrumpa. 

Lugares de infelices batallas, altares sin fieles y abandonados, caminos que llevan a lo que alguna vez fueron cultivos. La tierra vivida como un compromiso y un destino. Todo esto se perderá o como afirma la obra de Alicia Castilla, ya se ha perdido.




  

Calle Pelayo, 48. Madrid
Alicia Castilla
Paisajes de Silencio. Hasta 28 marzo. Acceso libre.



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Desde el hielo y la nieve de los confines del mundo


sábado, 7 de marzo de 2026

Un interminable sosiego - pseudonarciso, lirio de cuaresma -Avenida del Mediterráneo. Colmenar Viejo (Madrid)

 


El primer verde de la naturaleza es oro
Robert Frost

Maribel Orgaz - @curionatural
Esta mañana, cuando iba a recoger mi periódico, me han salido al paso esta mata de narcisos blancos o lirios de cuaresma. Los expertos se apresuran a aclarar que no es propiamente un narciso ya que pertenece a la familia de las amarilidáceas, es un pseudonarciso. En resumen, si te acercas a la floristería y muestras esta foto sin saber siquiera su nombre podrás comprar los bulbos para tu cultivar o un buen ramo como flor cortada para tu salón. 

Muy cerca, también en la Avenida del Mediterráneo, los lirios que rodean a los árboles aún esperan más sol para florecer. Marzo acaba de comenzar pero cuando llegue abril será una alegría andar junto a ellos para hacer mis recados. 

Mientras, y en este día anubarrado, la luz de estas criaturas resplandecía en un mundo del que parecen haberse retirado los dioses. En un mundo abrumado por la confusión, en el que sólo ellas brindan un interminable sosiego.


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La Naturaleza tiene sus propios milagros. Pasiflora azul - Passiflora caerulea - Avenida del Mediterráneo, Colmenar Viejo (Madrid)







sábado, 28 de febrero de 2026

Una peonía canta en la noche - Carmen Varela. Casa Consistorial, San Fernando de Henares (Madrid)

 


Me saludáis con vuestra fragancia,
calladas, conociendo mi afecto.
Con mi esterilla y mi almohada
pasaremos la noche hablando 
de nuestras mutuas nostalgias. 
Xue Tao (768-832) 薛濤

Maribel Orgaz - @curionatural
A Carmen Varela, que estos días expone en San Fernando de Henares, le ha entrevistado la televisión central de China, CGTN por sus pinturas de peonías.  牡丹 

En China, la peonía es la flor más apreciada: elegante, noble, símbolo de prosperidad y también de resistencia al poder. Según una leyenda, un señor de la dinastía Tang ordenó a las flores de su jardín que florecieran en invierno y sólo la peonía desobedeció sin temor. Enfurecido, las desterró a la región de Henan y ahora, su ciudad, Luoyang tiene las mejores peonías del mundo.

"Visito mucho el Jardín Botánico", ha explicado Carmen Varela, "cada año veía las peonías y pensaba, me gustaría pintarlas pero me parecía muy difícil hasta que una primavera dije, ya, voy a intentarlo". Esto fue en 2014. 

"Cuando se despliegan es muy impresionante". Flores enormes que por su propio peso "acaban vencidas en la tierra". 

Le inspira, reflexiona esta pintora en la entrevista, incluso "la elegancia con la que mueren".  


Flores y mujeres. Retratos. Carmen Varela. Acceso libre, hasta 29 de marzo. 
Casa Consistorial, San Fernando de Henares. 



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Inflamados de primavera - Tulipanes (Tulipa) - Semana Santa - Paseo de Recoletos y Jardines del Palacio Real (Madrid)



jueves, 19 de febrero de 2026

Luz que brilla en la oscuridad del presente - Vitae - Leticia Reyero, Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga (La Cabrera, Madrid)

 


 Entre las tinieblas, 
cauteloso andar.
Amado Nervo


Maribel Orgaz - @curionatural
En la Sala de Exposiciones del Centro Cardenal Gonzaga, La Cabrera (Madrid) expone, hasta el 6 de marzo, Leticia Reyero, una exploración de la luz "desde diferentes perspectivas: física, filosófica y estética". 

Vitae: vida y luz en la materia reúne piezas de alabastro, mármol, dibujos que envuelven al visitante en una atmósfera nacarada mientras se escucha el canto de los pájaros y el fluir del agua.

De todo lo expuesto, es el alabastro el que se apodera del espacio. Una piedra, afirmaba la erudita Hildegarda de Bingen, que al no ser ni templada ni fría no tenía propiedades medicinales. Una piedra que al igual que algunos mármoles, puede clasificarse por su olor ya que conserva el de la cantera de donde procede, Josep Gisbert, Universidad de Zaragoza

Las plañideras, afirmaba Luis Antonio Díaz Rodríguez del Instituto Geominero, encerraban sus lágrimas en frascos de alabastro que en el Antiguo Egipto depositaban en las tumbas de los fallecidos, Jesús fue ungido con ungüentos atesorados en recipientes de alabastro, las piernas del amado son en el Cantar de los Cantes de alabastro. En las ruinas de Nínive se encontraron puertas de alabastro. 

Translúcida como un vidrio pero con aspecto de mineral es dulce a las sierra dentadas, encierra luz que no viene de ninguna parte y que reverbera mielosa, dorada o blanca. 



Grandes conchas, menhires sobre arena negra, sinuosas placas con relieves cuasi vegetales. La roca impone su belleza y su labra, en manos de Leticia Reyero, refleja admiración. 

Nuestras canteras de alabastro, desde Valencia hasta Castilla, son extraordinarias en Aragón y la artista recibe al visitante con un agradecimiento a las de La Puebla de Híjar (Toledo) y Blanco Europa (Fuentes de Ebro, Zaragoza) de donde procede esta materia.  


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Tierras olorosas - Búcaros. Valor del agua y exaltación de los sentidos en los siglos XVII y XVIII - Museo de América. Madrid, España





jueves, 22 de enero de 2026

La nieve y Madrid - Maribel Orgaz - UP Miguel Delibes (Alcobendas. Madrid)

 



En la llamada Pequeña Edad del Hielo, entre los años 1300 y 1850, Madrid consumía nieve de las sierras, de las charcas y estanques. 

El precio se fijaba para que fuera accesible a todos los madrileños pero el hielo industrial acabó con este negocio singular.

El pasado 4 de febrero hablé en la Universidad Popular Miguel Delibes de cómo se recogía y almacenaba y cómo se tomaba y se usaba con fines terapéuticos. 

Me presentó la directora, María de los Ángeles Casajús y como es habitual, cuando se trata de cualquier aspecto de nuestra querida Madrid, la sala se llenó al completo.















viernes, 16 de enero de 2026

Sumergirse en la vida secreta de la Naturaleza - En el estudio de Miguel Ángel Blanco con Martín Fernández - Biblioteca del Bosque

 


Hace unos días, el artista Miguel Ángel Blanco tuvo la amabilidad de invitarnos a ver su estudio y el proceso de su obra, la Biblioteca del Bosque

Acudí a esta invitación con Martín Fernández que posee la colección geológica privada más importante de España y que se expuso, en parte, en la Casa de la Cultura de Tres Cantos (Madrid). También nos acompañó Mili, su esposa. 

Miguel Ángel Blanco, de quien referencié su exposición El espejo humeante en el Museo Nacional de Antropología, ultima La cabaña de ámbar para el Museo de Artes Decorativas que abrirá sus puertas a la vuelta del verano y que será "la exposición más importante sobre ámbar que se ha hecho en España".

En la fotografía, Miguel Ángel Blanco sostiene uno de los caja libro que se expondrán en La cabaña de ámbar que incorpora piezas de Martín Fernández.

Con Mili y Martín Fernández en la Biblioteca del Bosque


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El espasmo de los volcanes y el viento de la noche, la obsidiana - El espejo humeante, Miguel Ángel Blanco - Museo Nacional de Antropología (Madrid)

Y todo será geología - Colección geológica Martín Fernández Hernán

Colección Martín Fernández. La colección geológica particular más importante de España